Gira el tendedero...
La ropa se seca,
se plancha ,
se guarda
prolija en cajones.
Gira el tendedero...
La vida se seca ,
se plancha,
se guarda
prolija en cajones.
Gira el tendedero...
La ropa flamea
como las banderas
de alguna batalla
que perdí hace tiempo
contra la rutina.
MARIANA FINOCHIETTO
La Planchadora, de Pablo Picasso.
Hay una palabra que ignoro y me nombra, amordazada por siglos de conciencia: la expresión plural de mi singularidad. Hay una palabra violenta en mi sangre, rugiendo en silencios, y no la sé nombrar. Mariana Finochietto.
lunes, 16 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
LUNA DE SED
No involucres tu paz en la llamada
de esta fértil sirena en la ribera;
soy la rosa de fuego,soy la hoguera
que consume mi sangre condenada.
Soy la frágil pantera descarnada
que en su jaula de llanto, nada espera;
hambrienta de caricia, triste fiera
que morderá tu fe en la madrugada.
No me alcances. No atisbes la ternura.
Soy la luna de sed, la noche oscura,
la feroz amazona. Piel y garra.
No sigas mi camino maldecido,
soy la huella brutal de lo perdido:
la mano que se brinda. Y que desgarra.
MARIANA FINOCHIETTO.
Imagen de Kenichi Hoshine.
de esta fértil sirena en la ribera;
soy la rosa de fuego,soy la hoguera
que consume mi sangre condenada.
Soy la frágil pantera descarnada
que en su jaula de llanto, nada espera;
hambrienta de caricia, triste fiera
que morderá tu fe en la madrugada.
No me alcances. No atisbes la ternura.
Soy la luna de sed, la noche oscura,
la feroz amazona. Piel y garra.
No sigas mi camino maldecido,
soy la huella brutal de lo perdido:
la mano que se brinda. Y que desgarra.
MARIANA FINOCHIETTO.
Imagen de Kenichi Hoshine.
martes, 26 de abril de 2011
SOBRE LA PIEL DEL MUNDO
Calla su voz el mar, y es el instante
del ocaso desnudo de memoria...
sobre la piel del mundo, perentoria,
ruge la fiera herida y anhelante.
Puedo olerte rondar, alucinante,
cómo un frágil espectro de la euforia.
Yo no quiero los restos de la gloria
ni la huella de sal del beso errante.
Yo me niego a tus límites alados,
a los frutos de mayo demorados
en los ojos absortos de los dioses.
Yo me niego a tu sombra fugitiva,
a tu sangre, tu piel; a lo que viva
detrás del murmurar de los adioses.
MARIANA FINOCHIETTO.
del ocaso desnudo de memoria...
sobre la piel del mundo, perentoria,
ruge la fiera herida y anhelante.
Puedo olerte rondar, alucinante,
cómo un frágil espectro de la euforia.
Yo no quiero los restos de la gloria
ni la huella de sal del beso errante.
Yo me niego a tus límites alados,
a los frutos de mayo demorados
en los ojos absortos de los dioses.
Yo me niego a tu sombra fugitiva,
a tu sangre, tu piel; a lo que viva
detrás del murmurar de los adioses.
MARIANA FINOCHIETTO.
domingo, 24 de abril de 2011
NO TRAICIONES AL MAR.
No retornes al sueño de las olas
con tus ojos de abril atardecido,
profanando a los dioses del olvido
con el viejo rumor de caracolas.
Pues hoy calla mi voz. Estoy a solas
frente al mar implacable del latido...
ignoras, hombre triste, que he perdido
la región del recuerdo que desolas.
Hombre que supe amar, altar de fuego
donde inmolé mi sed y mi sosiego,
soberana de sombras presentidas.
No traiciones al mar. Soy la memoria.
Y tú...aquel vago rastro de la euforia
que las lunas absuelven de las vidas.
MARIANA FINOCHIETTO.
Amnesia, de Omar Ortiz.
con tus ojos de abril atardecido,
profanando a los dioses del olvido
con el viejo rumor de caracolas.
Pues hoy calla mi voz. Estoy a solas
frente al mar implacable del latido...
ignoras, hombre triste, que he perdido
la región del recuerdo que desolas.
Hombre que supe amar, altar de fuego
donde inmolé mi sed y mi sosiego,
soberana de sombras presentidas.
No traiciones al mar. Soy la memoria.
Y tú...aquel vago rastro de la euforia
que las lunas absuelven de las vidas.
MARIANA FINOCHIETTO.
Amnesia, de Omar Ortiz.
jueves, 21 de abril de 2011
SINO
No menciones la noche de la urgencia
cuando estalle tu voz como un gemido,
ni ruegues a los dioses por olvido
cuando pises la calle de la ausencia.
Solitario es tu sino, triste ciencia
del corazón sin fe que has contenido...
¿Qué verso encontrarás, o qué alarido
para exiliar al llanto de tu esencia?
Que no signe el amor tu andar, poeta,
pues no te pertenece la secreta
vorágine de luz de sus rituales...
Tu destino es andar, buscando el alba,
asediar la palabra que te salva
del silencio estallando en los cristales.
MARIANA FINOCHIETTO.
cuando estalle tu voz como un gemido,
ni ruegues a los dioses por olvido
cuando pises la calle de la ausencia.
Solitario es tu sino, triste ciencia
del corazón sin fe que has contenido...
¿Qué verso encontrarás, o qué alarido
para exiliar al llanto de tu esencia?
Que no signe el amor tu andar, poeta,
pues no te pertenece la secreta
vorágine de luz de sus rituales...
Tu destino es andar, buscando el alba,
asediar la palabra que te salva
del silencio estallando en los cristales.
MARIANA FINOCHIETTO.
lunes, 18 de abril de 2011
MI VOZ
Bajo el frágil augurio de una estrella
otros rostros despiertan al destino,
como aquellos profetas del camino
que por hambre de fe venden su huella.
Pobres necios de vida condenada
al espejo preciso de su muerte.
Mercaderes del alma y de la suerte...
¿ cuánto vale mi piel, si es perdonada...?
Escuchadme, hacedores de memoria,
pues mi voz es un vértigo de gloria
que se sabe mortal, por eso clama.
Nadie calle a la loba de mis venas
si en las noches sin dios se sueña, apenas,
infinita y mujer para quien ama.
MARIANA FINOCHIETTO.
Imagen de Andrei Belichenko
otros rostros despiertan al destino,
como aquellos profetas del camino
que por hambre de fe venden su huella.
Pobres necios de vida condenada
al espejo preciso de su muerte.
Mercaderes del alma y de la suerte...
¿ cuánto vale mi piel, si es perdonada...?
Escuchadme, hacedores de memoria,
pues mi voz es un vértigo de gloria
que se sabe mortal, por eso clama.
Nadie calle a la loba de mis venas
si en las noches sin dios se sueña, apenas,
infinita y mujer para quien ama.
MARIANA FINOCHIETTO.
Imagen de Andrei Belichenko
miércoles, 13 de abril de 2011
REDES
Este sueño magnífico y perverso
de perpetuarme ausente del olvido,
como el rastro de sal que soy y he sido,
vagabundo cristal de un universo...
Y resignarme al palpitar disperso
del vano corazón ensordecido:
voces del viejo amor, que en un gemido
naufragan la nostalgia en algún verso,
Saberme sólo sed que la piel crea
y conceder, entonces, a la Idea
la sucesión de imágenes perdidas...
Redes de perdición de la memoria
trayéndome los frutos y la escoria
de la secreta rosa de mis vidas.
MARIANA FINOCHIETTO.
de perpetuarme ausente del olvido,
como el rastro de sal que soy y he sido,
vagabundo cristal de un universo...
Y resignarme al palpitar disperso
del vano corazón ensordecido:
voces del viejo amor, que en un gemido
naufragan la nostalgia en algún verso,
Saberme sólo sed que la piel crea
y conceder, entonces, a la Idea
la sucesión de imágenes perdidas...
Redes de perdición de la memoria
trayéndome los frutos y la escoria
de la secreta rosa de mis vidas.
MARIANA FINOCHIETTO.
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